Los Teóricos Soliviantados o el horror y la archivística. Intro.

(Patrick Prunckt hizo alarde de un exceso de transpiración a su llegada; una mácula oleosa extendida entre la pechera almidonada y el interior del antebrazo izquierdo. Más tarde nos enteramos del porqué de su rigidez sudorípara: pese a ser claustrofóbico, el apremio de la tardanza le hizo decidirse por la presteza del ascensor en pos de recortar un par de minutos de su retraso, para así, dar a entender -con el reloj de pulsera sostenido a modo de candelabro- que su falta bien podía considerarse leve. Mas si algo puede salir mal, saldrá mal. Y los cinco minutos convirtiéronse en cincuenta, el reloj-candelabro convirtiose en un pragmático saludo fascista y su porte varonil quedó reducido a una frente y pómulos cetrinos que se expresaban igualmente en la mirada palpitante y deseosa de olvidar por siempre jamás aquel asunto propio de un sketch de Benny Hill.)

– ¿No tenés adónde mirar? -contestó Patrick a las miradas escrutadoras de Telesforo- Ese orto de latón te está guiñando el ojo.

———-

NOTAS Y ADVERTENCIAS DEL AUTOR

Desde este punto y hasta nuevo aviso, la ¿trama? estribará, dependerá del diálogo directo, sin intermediaciones. Los lectores tendrán la obligación de:

1) Aprender los acrónimos de los Teóricos Soliviantados: VLM para el señor Morabito; TFO para el viperino Telesforo; PPK para nuestro latinizado germanófilo Patrick; AMM por nuestro orondo Alberto y AML recaerá en la náyade coplona Artemisa.

2) Prestar absoluta atención al diálogo. Éste no recurrirá a descripciones gestuales / locomotrices ni a ningún tipo de intromisión por parte del aquí presente. Todo redundará en una mera transcripción de los hechos. Nuestros solitarios lectores podrán otorgarse en su propio provecho la psicología corporal.

3) Comprender que la utilidad ulterior de la bitácora es la recomendación de libros, no el ultraje a parte de la esfera bloguera más reputada o seguida. Solo que el anonimato es desolador. Es una puta aberración cromática.

Ahora sí. Adiós.

—————————-

AMM: A falta de moderadores o gente interesada en hacerlo, el diámetro de mi abdomen contrahecho me da la libertad de exponer el motivo de esta anecdótica confluencia: debido a motivaciones filantrópicas nuestra Asociación Nacional nos ha desterrado progresivamente hasta acabar en esta sala de reuniones, esta especie de biblioteca de Alejandría a escala reducida, donde se nos insta a mantener un coloquio constante sobre una selección de obras disponibles aquí mismo. En la sala contigua se encuentra el comedor…

TFO: Treinta y ocho segundos sin pensar en comida. Un nuevo record para nuestro cebado trabajador del Estado.

AMM: … y en la primera planta encontrarán los dormitorios, baños, y sus respectivos enseres.

VLM: Te agradecemos esta introducción, estimado Alberto. Pero entenderás que la mesa cojea ya recién estrenada. Si la Asociación espera una primera reseña concebida entre todos nosotros, ¿cómo podremos solventar esta primera burla, afrenta, si partimos desde cero y no existe una primera lectura prefijada por el organismo?

AML: En mi maleta guardo todas las novedades de Alpha Decay, podríamos empezar…

TFO: Mi querida cremosidad feminizada, esa maleta nos está manteniendo a 23 grados Celsius ahora mismo. Tus cincuenta ejemplares de tu nouvelle ahora son un Fahrenheit 451 ilegible.

AML: ¡Cabrón de mierda! ¡Ah! ¡Oh! ¡Ih! Y yo que tenía preparada mi conclusión para la Asociación:

Lo transitivo

y lo intransitivo;

transige la intransigencia,

pues ésta

es el eccema

que arranca la costra

de lo pérfidamente cohibido.

TFO: Lástima que a tu cabecita no le de por la combustión espontánea.

AML: ¿Alguien puede silenciar a este sociópata redomado?

PPK: A cambio de tu silencio, lo que quieras, bonita.

AMM: ¿Ya han finalizado las demostraciones de insidia colectiva? Tenemos otras papeletas que solucionar, y convertir ésto en un gallinero no es una de ellas.

PPK: Realmente no se pueden negar sus dotes de moderador, aunque nadie le ha entregado la vara de mando. Pero prosiguiendo con el tema que realmente nos debiera ocupar, puedo proponerles una solución parcial para salir del paso. Les prometo que para el próximo encuentro nos ceñiremos a las bases democráticas que la Asociación dictamine.

AMM: Cuéntenos, Patrick.

TFO: ¿Qué te traes entre manos, barón Münchhausen?

PPK: Me traigo los tres tomos del Archipiélago Gulag, obra de Alexandr Solzhenitsyn. Propongo exponer individualmente los artificios y las ideas generales de dicho ensayo, permitiendo todo tipo de interrupciones y divagaciones. ¿Les hace?

VLM: Siempre es mejor que prestar atención a peroratas y declamaciones salidas de una defecación homérica.

Anuncios